La Dieta Mediterránea, un estilo de vida que protege nuestro cerebro y nuestra salud

La Dieta Mediterranea Protege Tu Cerebro

La Dieta Mediterránea se hizo popular en la década de los 90 cuando se empezaron a conocer los primeros estudios poblacionales que evidenciaban los beneficios que dicha dieta aportaba a la salud de las personas que la practicaban. Desde entonces, las evidencias no han hecho más que aumentar a través de las numerosas investigaciones científicas que se han realizado sobre la materia. En este artículo resumiremos las evidencias científicas más relevantes que se han acumulado en torno a esta dieta saludable en los últimos 2 años.

  • La Dieta Mediterránea puede retrasar el deterioro cognitivo (Frontiers in Nutrition, Julio 2016).Una nueva revisión ha explorado la afirmación de que la Dieta Mediterránea tiene un efecto positivo a largo plazo sobre la función cognitiva. Así, los investigadores han llegado a la conclusión de que la Dieta Mediterránea es buena para el cerebro. En general, la revisión reveló que los participantes con mayor adherencia a la Dieta Mediterránea tenían menos deterioro cognitivo, experimentaron mejoras en la función cognitiva, o eran menos propensos a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, en comparación con los que tenían menor adherencia a la dieta.
  • La Dieta Mediterránea retrasa el envejecimiento y reduce la pérdida ósea (Proyecto Europea NU-AGE, Mayo 2016). En una reciente conferencia en Bruselas, los investigadores del proyecto financiado por la Unión Europea, NU-AGE, mostraron que la dieta de estilo mediterráneo disminuye significativamente los niveles de la proteína C-reactiva, uno de los principales marcadores inflamatorios relacionados con el proceso de envejecimiento. Otro efecto positivo de la Dieta Mediterránea, que evidenciaron en el proyecto, es que se redujo la tasa de pérdida ósea en personas con osteoporosis.
  • La Dieta Mediterránea se ha vinculado a un corazón más sano (European Heart Journal, Abril 2016). Este estudio publicado recientemente tenía como finalidad buscar si existe una asociación entre los hábitos alimenticios de pacientes con una enfermedad coronaria estable y un mayor riesgo de padecer eventos cardiovasculares futuros. Los investigadores encontraron que por cada punto obtenido por los participantes en un cuestionario de Dieta Mediterránea, éste se asociaba con una reducción del siete por ciento en el riesgo de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares o muerte por causas cardiovasculares en pacientes con enfermedad cardíaca ya existente.
  • La dieta “MIND”, basada en la Dieta Mediterránea, se ha vinculado a un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer (Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association, septiembre 2015). Este estudio del Centro Médico de la Universidad Rush de Chicago buscaba relacionar la incidencia de la Enfermedad de Alzheimer con la adherencia a la Dieta Mediterránea, a la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) y a la dieta MIND, el cual es un híbrido de la dieta Mediterráneo y de la dieta DASH. Los resultados mostraron que una adherencia moderada y no meticulosa a la dieta MIND puede disminuir el riesgo de desarrollar Alzheimer, mientras que una alta adhesión a cualquiera de las otras dos también puede reducir el riesgo de la Enfermedad de Alzheimer.
  • La Dieta Mediterránea, suplementada con nueces o aceite de oliva, ayuda a proteger la memoria (JAMA Internal Medicine, July 2015). En este estudio realizado en España, el objetivo fue investigar si la Dieta Mediterránea complementada con alimentos ricos en antioxidantes, por un lado con aceite de oliva y por otro con nueces, influenciaba a la función cognitiva en comparación con una dieta de control. Los investigadores del estudio concluyeron que la población de más edad podría contrarrestar el deterioro cognitivo mediante esta variante de la dieta mediterránea.
  • La dieta mediterránea se ha vinculado a un mayor volumen cerebral (Neurology, Octubre 2015). El objetivo del estudio fue determinar si una mayor adherencia a una dieta de tipo mediterránea está relacionada con un mayor volumen cerebral, medido a través de imágenes de resonancia magnética. Entre los adultos mayores, se asoció la adherencia a la Dieta Mediterránea con una atrofia cerebral menor, con un efecto similar al de 5 años de envejecimiento. Los investigadores concluyeron que un consumo superior de pescado y una ingesta menor de carne podrían ser los dos elementos alimenticios claves que contribuyen a los beneficios de la Dieta Mediterránea en la estructura del cerebro.
  • La Dieta Mediterránea se ha relacionado con un menor riesgo de diabetes tipo 2 (Annals of Internal Medicine, Enero 2014). El propósito de este estudio era averiguar si la Dieta Mediterránea sin restricciones de calorías ayuda a prevenir la diabetes. Los científicos llegaron a la conclusión de que una adherencia a la Dieta Mediterránea sin restricciones de calorías y complementada con aceite de oliva virgen extra o con nueces puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
  • La Dieta Mediterránea con aceite de oliva se ha asociado con un menor riesgo de cáncer de mama (JAMA Internal Medicine, Noviembre 2015). El objeto de este estudio, también realizado en España, era evaluar el efecto de dos intervenciones dietéticas sobre la incidencia de cáncer de mama, por un lado el de Dieta Mediterránea y por otro el consejo de seguir una dieta baja en grasa. Los resultados obtenidos sugieren que existe un efecto beneficioso de la Dieta Mediterránea, añadiéndole un suplemento de aceite de oliva virgen extra, en la prevención primaria del cáncer de mama.
  • La Dieta Mediterránea se asocia con una reducción del riesgo de fractura de cadera (JAMA Internal Medicine, Mayo 2016). Este estudio buscaba evaluar la asociación que existe entre la adherencia a una dieta construida sobre la base de las recomendaciones dietéticas o de patrones dietéticos saludables existentes, y las fracturas en las mujeres posmenopáusicas. Los resultados evidenciaron que una mayor adherencia a la Dieta Mediterránea se asocia a un menor riesgo de fracturas de cadera. Estos resultados apoyan la idea de que un patrón de dieta saludable puede desempeñar un papel fundamental en el mantenimiento de la salud ósea en mujeres posmenopáusicas.
  • La Dieta Mediterránea es la mejor para la salud intestinal (British Medical Journal, Septiembre 2015). Para investigar los beneficios potenciales de la Dieta Mediterránea en el intestino, se evaluó la flora intestinal en una muestra de individuos italianos en relación a sus dietas habituales. Los investigadores concluyeron que el alto consumo de productos alimenticios derivados de las plantas ricos en fibra, que conlleva la adherencia a una Dieta Mediterránea, se asocia con una mayor producción de ácidos grasos de cadena corta. Este elemento se ha evidenciado que es beneficiosa para la salud por su impacto en la reducción de riesgo de enfermedades inflamatorias, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

Como se ha demostrado durante los últimos años, las personas que se adhieran y sigan la Dieta Mediterránea se benefician de las bondades que ésta ofrece sobre el cerebro y la salud en general. Por ello, te animamos a que te unas a nosotros y adoptes una alimentación basada en los principios de la Dieta Mediterránea. Esto incluye consumir una alta proporción de frutas, verduras, pescado y alimentos sin refinar, sin olvidarnos de las grasas saludables como el aceite de oliva o las nueces. En este enlace encontrarás más información sobre la pirámide alimenticia de la Dieta Mediterránea.

¿Pero qué pasa si no sabes qué es lo que tienes que cambiar? ¿O no se te ocurre cómo hacerlo?

Si este es tu caso, te animamos a que realices la Evaluación de Hábitos y Estilo de Vida de Cogniland que te ayudará a localizar tus áreas de mejora en tu alimentación, así como en otras disciplinas importantes para el cuidado integral del cerebro y la salud como el ejercicio físico, las emociones negativas y el estrés, el sueño o el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares entre otras.

¿No te parece un buen momento para comenzar a asegurar tu futuro? No lo dejes escapar y únete a la Dieta Mediterránea!

Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina. Hipócrates. (460 a.C – 370 a.C)

This Post Has 2 Comments

  1. […] Nutrición equilibrada: consumir habitualmente vegetales frescos, frutas variadas, pescado, aceite de oliva virgen extra y nueces (cantidades limitadas por su poder calórico);  incluir con cierta regularidad diversas legumbres, cereales integrales, aves de corral, productos lácteos desnatados; limitar a consumo esporádico las frituras, los alimentos procesados e industriales, los pasteles, las carnes rojas, … y la sal. […]

  2. […] Nutrición equilibrada: consumir habitualmente vegetales frescos, frutas variadas, pescado, aceite de oliva virgen extra y nueces (cantidades limitadas por su poder calórico);  incluir con cierta regularidad diversas legumbres, cereales integrales, aves de corral, productos lácteos desnatados; limitar a consumo esporádico las frituras, los alimentos procesados e industriales, los pasteles, las carnes rojas, … y la sal. […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies